Devoción semanal - 20 de mayo

En el Evangelio del domingo se nos dice que “nos amemos unos a otros”. A veces nos resulta difícil amar a aquellos que no son parte de nuestra familia o amigos cercanos o que son de alguna manera diferentes a nosotros. Ser hijos de Dios significa que todos somos hermanos y hermanas.

Ser buenos pastores, como lo es Jesús para nosotros, significa más que solo demostrar un sentimiento cariñoso; es una vocación Es nuestra vocación como personas y como cristianos.  

Oramos juntos: San Judas, vengo ante ti lleno de esperanza. Ayúdame a amar a mi prójimo como a mí mismo y, a través de mi amor, dale gloria a Dios, nuestro creador.