Devoción semanal - 4 de marzo

A veces podemos preocuparnos acerca de por qué las personas pecaminosas se salen con la flagrante desobediencia a la ley de Dios.

¿Por qué los pecadores prosperan así?

Esta pregunta histórica es respondida simplemente por el Señor, quien nos dice que no es nuestro motivo de preocupación.

Dios es el juez, y al igual que el recolector, recogerá el grano bueno en sus graneros, pero las malezas serán arrojadas al fuego.

Estemos contentos de caminar en el camino del Señor, y de dejar el juicio de los demás a Aquel que ve y sabe todo.

Oramos juntos: San Judas, ayúdame a vivir una vida libre de pecado. Guíame a través de todas las dificultades de la vida para que pueda adorar a Dios por los siglos de los siglos. Amén.