Noemí

Gracias, San Judas, por responder siempre mis oraciones cuando invoco tu intercesión ante nuestro Señor. Mi devoción a ti comenzó hace 28 años cuando a mi padre le diagnosticaron cáncer. Desde entonces me he dirigido a ti por las causas más desesperadas y has demostrado el poder de tu intercesión. Insto a los demás a invocar su ayuda. Orar sin cesar por la oración hace posible lo imposible. Los santos nos ayudan cuando nos dirigimos a ellos y sé por experiencia del poder de San Judas.